viernes, junio 12, 2020

Sonia Pereira no pierde la esperanza de que el karate se mantenga en el programa olímpico en el futuro

Sonia Pereira, la karateka de l'Eliana, iba a debutar en la Premier League de Rabat (Marruecos), la cima del karate mundial, este año, pero la pandemia del coronavirus se ha llevado ese sueño por delante. Ahora, de vuelta a los entrenamientos y con la vista puesta en el futuro, anhela que el COI rectifique y mantenga el karate como deporte olímpico.

El mundo del deporte va recuperando parte de la normalidad perdida durante estos últimos meses, pero cada uno va haciéndolo a una determinada velocidad. En el caso de la modalidad de combate del karate el tema no es sencillo, y aunque ya se pueden hacer cosas, todavía no se puede pelear como tal, algo que espera volver a hacer pronto Sonia Pereira (L’Eliana, 21 de diciembre de 2001), una de las grandes referentes que este deporte tiene en la Comunitat Valenciana.

«De momento son todo especulaciones, pero yo creo que en unos quince días sí que podremos entrenar ya con normalidad», empieza explicando la joven protagonista. «No tenemos ni idea de nada, pero ya tenemos calendario a partir de septiembre y yo creo que a partir de ahí se empezará a mover todo, al menos aquí en la Comunidad Valenciana».


A la espera de debutar en una gran prueba sénior

Lo que está claro es que la pandemia del coronavirus también se ha cebado con el karate, que ha tenido que ir suspendiendo competiciones, una de ellas la Premier League de Rabat, en Marruecos, donde Sonia Pereira iba a debutar en su primera gran cita internacional como sénior. «Ha sido una pena, esa es la verdad. Yo creo que ahora ya tendrá que ser para el año que viene».

El problema de este deporte, como el de muchos otros de carácter individual, es que esas competiciones internacionales acogen a deportistas de muchas partes diferentes del mundo y en una situación como esta es algo tremendamente complicado, ya que viajar internacionalmente se hace muy difícil.

«Hace falta que esté todo muy normalizado para que se pueda viajar a otros países y poder volver. Yo creo que para eso aún queda bastante y la competición volverá antes en la Comunidad o en el ámbito nacional»

Pese a esta situación y a no haber podido iniciar su entrenamiento de combate todavía, Sonia Pereira reconoce haber llevado «bastante bien» estos meses de confinamiento y de Estado de Alarma. «Me he adaptado bien. Al principio estuvimos entrenando online con nuestros entrenador durante tres días a la semana. Me traje algo de material del gimnasio en el que entreno y he podido hacer todo. Fue una fase en la que nos centramos más en la parte física que en la técnica», recuerda y resume.


La misma ilusión de siempre

Y es que ha disfrutado de estar en casa con los suyos, algo que le resultaba muy complicado en la batalla del día a día más habitual. «Llevaba un ritmo muy alto de competiciones, viajes… Apenas podía pasar por casa los fines de semana», cuenta antes de añadir que conforme pasaron los días sí empezó a echar más de menos el kárate. «Acababa los días sin estar cansada y para mí no era normal. Pero lo he llevado bien y ahora he vuelto con la misma ilusión y con las mismas ganas de siempre. O incluso más».

Siendo como ha sido una de las mejores del mundo en las categorías inferiores, Pereira tiene la esperanza de que el kárate perdure en el programa olímpico después de los Juegos de Tokio, aunque todo apunta a que saldrá de él de cara a París 2024.

«Sería una pena enorme, porque el kárate ha empezado a ser mucho más visible ahora. Se ha hecho un gran esfuerzo por parte de todos y yo sigo con la esperanza de que se quede o de que vuelva un poco más adelante».


El sueño de permanecer en el programa olímpico

Desde todas las instituciones del karate mundial se está pidiendo eso al COI, que tendrá que sentarse a valorar y decidir sobre todos los deportes una vez finalicen los Juegos de Tokio. «Nos queda agarrarnos a esa posibilidad», cuenta casi a modo de súplica la deportista.

«Es un tema complicado, yo no sé en qué criterios se basa el COI para tomar las decisiones, pero estoy segura de que todos los karatecas que vayan a Tokio lo van a hacer espectacular y sé que nuestro deporte va a gustar mucho», cuenta confiada sobre la exposición mundial que su deporte tendrá en poco más de un año y en uno de los países donde el kárate es poco menos que una verdadera religión.

«Permanecer dentro de los Juegos es vital en el tema de ayudas y de las becas. Es lo que nos permitiría centrarnos en nuestro deporte. Si eso no ocurre así, no sabemos que pasaría, pero seguro que se pierden muchos patrocinadores por el camino».

Así funciona el deporte minoritario, aunque tenga un gran número de licencias en España. «El karate tiene mucha participación, lo practica gente de todas las edades, gente que es muy apasionada de esto, pero luego no es tan visible como yo creo que debería ser. Aunque se ha mejorado últimamente, ya empezamos a salir un poco más en los medios y cada día viene más gente a verlo».

A ello ha ayudado mucho el hecho de que ahora sea deporte olímpico, pero también el gran nivel mostrado por las dos grandes referencias españolas, que son Sandra Sánchez en la categoría femenina y Damián Quintero en la masculina. «Yo no me fijo en ellos a nivel competitivo porque no practican la modalidad de combate, aunque creo que todo el mundo debería tenerlos de referente como personas y por la mentalidad que tienen. Son un ejemplo a seguir en ese aspecto. En España tenemos muy buenos karatecas».

Ellos están pudiendo vivir del kárate ahora mismo, pero por la cercanía de Tokio y porque son los mejores del mundo. «Hay mucha gente que lo ha dejado todo por llegar a los Juegos. Si quieres lograr eso tienes que dejar todo lo demás de lado, es que no hay más. Si desaparecen las ayudas que nos llegan por estar dentro del programa olímpico, desaparecen muchos ingresos y tienes que buscar un plan B. Compaginar todo eso es muy complicado».

A ella, ya de entrada le preocupa el tema del Proyecto FER, en el que se ayuda a deportistas que pertenecen a deportes olímpicos. «Para mí estar ahí dentro me da una tranquilidad muy importante. Entré hace ya años y me he sentido muy apoyada siempre. Están muy pendientes de mí y me preguntan constantemente. Además, sabes que si tu selección no te lleva a una competición vas a poder acudir por tu cuenta gracias a ese respaldo», finaliza.


11/06/2020 08:06
Israel Molina Gómez

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