sábado, mayo 31, 2003

Juventud Responsable


«Tal vez algún día dejen a los jóvenes inventar su propia juventud.»
Quino. Creador de Mafalda.
J. JAVIER BELMONTE
Alberto, nos conocemos desde hace varios años, tu hermana Teresa y uno de mis hijos que son compañeros desde el colegio, hoy comparten clase en el instituto; y hasta su cierre, con mi familia, iba normalmente a comer los sábados a los Candiles.

Siempre me ha llamado la atención tu sentido de la responsabilidad y discreción. Hablando de la juventud, me confirmas, algo en lo que estamos de acuerdo y tal como tu mismo pones en práctica, es necesario el esfuerzo para conseguir los objetivos que uno se propone en la vida y la perseverancia hasta alcanzarlos.

A esto hay que añadir tu afición a los palomos deportivos, afición de origen muy remoto entrando en España con los árabes y que se extendió por todo el levante. Esta afición denota tu afán por mantener las tradiciones de tus antepasados. Ese apego a los tuyos se desprende de tus palabras, cuando al hablar de los Candiles recuerdas cariñosamente a tu abuelo, el "tío Evaristo" y a la antigua taberna que supuso su origen.

Pero este arraigo al pasado no impide que tu vista esté puesta en el futuro, la ecología y el desarrollo sostenible, a través de la química analítica verde y en especial de la protección de radiaciones solares, algo a lo que soy especialmente receptivo desde que me extirparon un melanoma benigno. Poca gente es consciente de que una sola quemadura solar antes de los 18 años puede ser causa de un cáncer de piel a partir de los 35 ó 40 años.

Hablando de recuerdos y para acabar, me gustaría aportar un granito de arena al 10º aniversario de L'Eliana 2000 y en honor de los primeros pobladores de Montesol, trasladando lo que en plena Semana Santa Marinera me comentaba mi amigo Manolo, vecino nuestro, natural del Cabanyal y hermano de la Cofradía del Santísimo Cristo de los Afligidos, sobre lo que escuchó de su padre sobre la colonia de Montesol hace unos 50 años "Para poblar L'Eliana y poder solicitar, en mejores condiciones, su segregación como municipio independiente de la Puebla, los responsables de la pedanía se desplazaron al puerto y astilleros para convencer a sus gentes de la bondad de estas tierras ofreciéndolas a pta. el palmo".