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miércoles, abril 13, 2022

Vicente Rubio Miguel Cronista Local de L'Eliana



Vicent Rubio Miguel
Cronista Local

Ayer por la mañana en la Sala de Comisiones del Ayuntamiento de L'Eliana, se reunía Vicente Rubio, Cronista Local de l'Eliana, acompañado por Javier Belmonte, Coordinador de la Comisión Documental del Centro de Estudios Locales de L'Eliana, con José Enrique Martínez, Concejal de Patrimonio. 

 

Vicente Rubio, Cronista Local de L'Eliana

El  motivo de la reunión era formalizar el acuerdo adoptado en la reunión del mes pasado de la Comisión Documental del Centro de Estudios Locales con Salva Torrent Alcalde de L’Eliana: "Se acuerda que el Concejal de Patrimonio y el Coordinador de la Comisión Documental del CEL se pongan en contacto para formalizar la difusión de las Crónicas Oficiales de Vicente Rubio como Cronista Local del L’Eliana." 


Presentación del Cronista Oficial, acompañado de la Comisión Documental del Centro de Estudios Locales, al Alcalde de L'Eliana

En la reunión el Concejal de Patrimonio manifestó al Cronista Local la total  colaboración del Ayuntamiento para la difusión de las Crónicas Oficiales de L’Eliana.

El Ayuntamiento le proporcionará a Vicente Rubio un correo electrónico del Ayuntamiento, como Cronista Local del L'Eliana, al objeto que haga llegar al mismo sus Crónicas Oficiales que serán publicadas en la página "Cronista Local" dentro de la Categoría Ciudad de la Web Municipal y para poder establecer contacto con el mismo. 

De momento Vicente Rubio ha publicado las siguientes Crónicas Locales, desde que por unanimidad el Pleno Municipal del 28 de noviembre de 2019 le nombrara Cronista Oficial de L'Eliana:

En estos momento Vicente acaba de editar la Crónica "El Parque de la Pinada", pendiente de publicación también en la Web Municipal.

martes, marzo 24, 2020

l’Eliana en l’epidèmia de Còlera de 1885

HISTÒRIA LOCAL

Com bé sabeu m’apassiona investigar sobre la història del nostre poble, i ací vos deixe el que va a passar a l’Eliana en l’epidèmia de Còlera de 1885 que va assolar el nostre territori. 

Vista la situació que hi havia a la ciutat de València, el marqués de Casa-Ramos vist les seues influencies va demanar que es vacunara a tota la seua família i totes les persones de la colònia agrícola de l’Eliana. 

La vacuna Ferran (dita així pel seu descobridor, el Doctor Juame Ferran i Clau) va ser inoculà a més de 30.000 persones, les autoritats alertades per alguns metges contraris a Ferran, van prohibir que continués vacunant a la gent. Per ordre del ministre Romero Robledo se suspengué la vacunació, la qual cosa comportà que s'arribés a les 150.000 víctimes mortals a Espanya en aquell any 1885. Dels vacunats per Ferran en van morir només 54. 
[Xilografia de Pérez, de l'època on el Dr. Ferran va vacunar a la població d'Alzira]


[La Correspondencia de España: diario universal de noticias: Año XXXVI Número 9969 - 1885 julio 8, p.1] 

Kike Martínez Escrivà, Concejal del Ayuntamiento y miembro del Centro de Estudios Locales de L'Eliana

miércoles, marzo 18, 2020

Río Turia. Pueblos Castillos



El Sistema de Riego en la Pobla de Vallbona, Pozos y Acequias, Ayuntamiento de la Pobla de Vallbona

Antes de que nos pillara este Estado de Alarma, el lunes 9 de marzo informábamos que quedaba constituida la Comisión Documental del Centro de Estudios Locales de L'Eliana (CEL) y se presentaba a nuestro Alcalde Salva Torrent, donde le comentamos nuestro objetivos y líneas de acción abiertas, así como las posibles colaboraciones en materia Documental tanto en papel como electrónica. Por otro lado se presentaba la Comisión en el Consejo de Participación Ciudadana según explica el Concejal Jorge Pérez Comeche, como una de los nuevos Grupos de Trabajo Municipal, ver su declaración en la entrevista de Vivaeliena, tras el segundo Consejo de la legislatura del 11 de marzo: Vídeo Vivaeliana


Comisión Documental del Centro de Estudios Locales de L'Eliana



En la reunión de Constitución se comentó la primera Crónica de l'Eliana de Vicente Rubio, Cronista Oficial de l'Eliana: "DE L'ELIANA A MAUTHAUSEN. MEMÓRIA A JUAN COLL VALERO" y las primeras líneas de acción a enfocar: Historia de La Mujer en l'Eliana, Historia y Patrimonio de Los Pueblos Castillos y sobre el Barranco Mandor en la época con cauce y anguilas. Desde esta época que nos ha tocado vivir de #YoMeQuedoEnCasa, hoy iniciamos una de está líneas documentales: 

Historia y Patrimonio de Los Pueblos Castillos

Empezando a estudiar y analizar los primeros sistemas de regadío del Turia, vemos que datan de la época romana, en concreto El Acueducto o Canal de La Covatella, obra hidráulica que nace entre Benaguasil y Villamarchante y atraviesa los términos municipales de La Pobla de Vallbona, L'Eliana, Paterna, Godella y concluye en las cercanías de Sagunto. Existen testimonios orales sobre el paso de este canal por Benaguasil y por L'Eliana, por desgracia los vestigios han sido destruidos, cubiertos o suplantados por materiales modernos. En el caso de L'Eliana se afirma que el canal tenía tramos a cielo abierto y una sección subterránea para salvar zonas elevadas y existen testimonios orales y fotos de los pozos de ventilación.

Como con toda la documentación que hemos ido juntando, tendríamos para escribir un libro, en la comisión se determina que nos centremos en El Acueducto o Canal de La Covatella, al que el propio CEL ya le dedicó unas jornadas en su momento y del que dedicaremos una una publicación específica.


Acueducto o Canal de La Covatella 
a su paso por el Centro Comercial El Osito. Foto Wikipedia

Hoy vamos a dar solo una pincelada inicial de lo ocurrido desde el siglo XIV cuando entre la distribución de las aguas del Río Turia se encontraban Pueblos Castillos, formando parte de una distribución territorial con aprovechamientos distintos, y que siguiendo el curso de las aguas hacia abajo, nos encontramos con estas diferentes Secciones del Turia: Los Pueblos Altos, Los Pueblos Castillos, La Acequia Real de Moncada y La Vega de Valencia.



Secciones del Turia desde el Siglo XIV

Pueblos Altos
Los Pueblos Castillos delimitan aguas arriba con los Pueblos Altos que pertenecen a la Comarca de Los Serranos,  Serranía o Alto Turia, en particular los pertenecientes a la subdivisión territorial de La Serranía Baja, a la que pertenecen los pueblos de Bugarra, Gestalgar y Sot de Chera. Todos estos pueblos pertenecieron, desde el siglo XIII hasta el XIX, a distintos Señoríos a quienes los monarcas cedieron sus derechos territoriales, junto con el  uso libre del agua del Turia para el consumo humano y animal, el riego y el movimiento de molinos y artefactos, cuyos derechos siempre eran Señoriales o Reales. Estos derechos fueron transmitidos a partir de 1812 a los Ayuntamientos por lo que, hasta la segunda mitad del siglo XX, estas comunidades han gozado casi de una completa independencia en relación con la utilización de las aguas, respecto a las comunidades situadas en las otras secciones del Turia.

Pueblos Castillos
Los Pueblos Castillos, que originariamente recibieron esta denominación, son los que cita el Privilegio del Rey Jaime II del año 1321: Pedralba, Villamarchante, Benaguacil y Ribarroja. La Villa de La Puebla de Vallbona se fundó en terrenos que estaban dentro de los límites de las propiedades del Señorío de Benaguacil, poblándose prácticamente con la totalidad de cristianos viejos residentes en Benaguacil, que no quisieron convivir con los moros que allí habitaban. En 1382 los Señores de Benaguacil, confirmaron plenamente a la Puebla de Vallbona como población nueva e independiente, con instituciones propias y soberanas. Previamente un Acuerdo o Concordia entre Benaguacil y La Puebla de Benaguacil del año 1380, sobre el reparto del agua, el cultivo del arroz, el mantenimiento compartido de la Acequia Mayor de Benaguacil y otras cuestiones menores, demuestra que La Puebla de Vallbona ya venía actuando con todos los derechos y obligaciones antes mencionados.

Acequia Real de Moncada
Los Pueblos Castillos delimitan aguas abajo con La Acequia Real de Moncada que nace en su Azud, o Almenara Real, en la Villa de Paterna y desemboca en el mar junto a Puzol, después de un recorrido de unos 30 Km, atravesando el Barranc de Carraixet. La Acequia Real de Moncada es uno de los sistemas hidráulicos más antiguos de la Comunidad Valenciana. Sus orígenes se encuentran en la época musulmana, lo cual implica que tiene una historia de más de ochocientos años. Se ha hablado de los tiempos del Califato de Córdoba, o de la época del despegue de la ciudad de Valencia, en la llamada época de los reinos de Taifas en el siglo XI. Podía ser considerada parte integrante de la Vega de Valencia, desde el  comienzo de la dominación cristiana, por haber sido designada como Acequia Real por el rey Jaime I, por lo que permaneció independiente de las Acequias de la Vega, con una jurisdicción propia separada de las demás.

Vega de Valencia
Los Pueblos Castillos delimitan también aguas abajo con La Vega de Valencia en la Comarca de la Huerta de Valencia. Este enclave data de la época del Imperio romano, cuando Valencia fue un centro logístico y de hibernación para sus campañas de conquista en Iberia. Aunque lo que hoy conocemos realmente como la Huerta Valenciana se desarrolló en la Edad Media, durante el periodo islámico. Ya que los musulmanes crearon una importante red de infraestructuras de irrigación: acequias; azudes; y pequeñas presas. Esta red derivaba las fuertes avenidas del Turia y los barrancos, consiguiendo desecar grandes zonas pantanosas y llevando el riego los campos. Al mismo tiempo se desarrollaron diversas actividades a lo largo de estas infraestructuras como: molinos de agua, donde se aprovechaba el caudal que circulaba por las acequias; lavaderos, los cuales daban servicio a las viviendas o alquerías cercanas. Las acequias mayores se rigen desde la época musulmana por el Tribunal de las Aguas, a través de cual se controla el uso de los caudales de riego. Hay que destacar que en el año 2009, la Unesco incluyó al Tribunal de las Aguas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.​ Las acequias de la Vega de Valencia toman las aguas del río Turia después de la Acequia de Moncada, aprovechando los últimos caudales, y dejando sus sobrantes y escorrentías para la acequia del Oro y los regadíos de Francos y Marjales de Valencia.

Seguiremos esta Crónica con El Acueducto o Canal de La Covatella.



Comisión Documental del Centro de Estudios Locales de L'Eliana:
  • Vicente Rubio, Cronista oficial de la l'Eliana
  • Júlia Hernandis
  • Janto Gil
  • Javier Belmonte



Referencias Documentales y del Artículo:


lunes, febrero 24, 2020

DE L'ELIANA A MAUTHAUSEN. MEMÓRIA A JUAN COLL VALERO

Crónica de l'Eliana

DE L'ELIANA A MAUTHAUSEN. MEMÓRIA A JUAN COLL VALERO

Vicente Rubio
Cronista Oficial de l'Eliana


Desde que en 1936 Juan Coll Valero salió de L'Eliana para ingresar en las filas del ejército republicano, su familia no supo nada sobre cuál había sido su suerte.

En 2003, la incertidumbre del destino de Juan dio paso a la dolorosa evidencia qué, como otros miles de españoles, había sido víctima de la barbarie nazi en el desgraciadamente célebre campo de Mauthausen.

Aunque todos aquellos españoles fueron abandonados por Franco en el infierno de los apátridas, su recuerdo quedó en el corazón de sus familias.

Familias y pequeñas patrias, que son sus pueblos.

Gracias a la labor de AMICAL https://amical-mauthausen.org y al férreo compromiso de los supervivientes con el recuerdo, hoy contamos con un relato nítido del crimen nazi y miles de familias como la de Juan han podido reconstruir y dar forma a la memoria de sus seres queridos.

Hoy, queremos dar nitidez a las duras imágenes de la iniquidad; también y junto a su familia, su pueblo quiere recibir a Juan como parte honrosa de nuestra memoria colectiva.



JUAN COLL VALERO 
VECINO DE L’ELIANA 

Juan nació en L'Eliana el 19 de marzo de 1912 y falleció el 20 de diciembre de 1941 en Mauthausen-Gusen.

Hijo de Juan y Vicenta, el tercero de seis hermanos con Rosario, Mercedes, Concepción Vicente y Miguel, todos ya fallecidos, en actualidad recordado por sus sobrinos.


JUAN COLL VALERO 
MILITAR 

Cuando estalla la guerra que se desarrolló en España entre 1936 y 1939, Juan tiene 24 años, ingresa en el Instituto de Carabineros, se alista en el Ejército Republicano y pasa a ser chófer de un oficial.
No puede imaginar que será uno de los Republicanos Españoles que morirá asesinado en el campo nazi de Mauthausen-Gusen. Tendrá el triste privilegio de ser uno de los primeros soldados que, como prisionero de guerra integrante del Ejército Francés, irá a parar a un campo de exterminio nazi.

La batalla del Ebro es sin lugar a dudas la más cruenta e importante de la guerra que se desarrolla en España entre 1936 y 1939; a partir de la pérdida por parte de la República de esa batalla, el Gobierno Republicano crea el Grupo de Ejércitos de la Región Oriental (GERO) con el fin de que defiendan Cataluña del imparable avance de las tropas franquistas. Juan es uno entre los miles de soldados republicanos que se verá obligado a retroceder hasta la frontera francesa. 

La frontera es abierta a las tropas republicanas en la noche del 5 al 6 de febrero de 1939. Desde el día 28 de enero miles de civiles y los soldados heridos ya habían pasado a Francia.

Nada más cruzar la frontera, en el mismo momento que las tropas republicanas españolas pisan suelo francés, aparte de la entrega obligatoria de toda clase de armamento ya sea pesado o ligero y municiones, les es robado cualquier objeto personal que en el cacheo le guste al gendarme o militar que lo está llevando a cabo: estilográficas, máquinas de afeitar, pulseras, medallas y calzado son los más preferidos, muchos republicanos prefieren tirar al vacío objetos personales antes que los guardias se los quiten.

JUAN COLL VALERO
PRISIONERO EN FRANCIA

La solidaridad que Juan esperaba encontrar en suelo francés desaparece en ese momento, a partir de ahora el ALLEZ, ALLEZ, va a empezar a martillearle en los oídos a un soldado que no entiende que en plena juventud ha pasado de ser luchador para salvar la libertad de su país, a estar prisionero y humillado en campos de concentración en un país que no es el suyo.

Aunque para Juan y unos miles de soldados de la República lo peor está aún por llegar.

En los campos franceses al principio sólo hay arena, cielo, alambradas como paredes y soldados senegaleses para vigilarlos. No hay letrinas, no hay agua corriente y nada para poder soportar el intenso frío que hace. Pero, poco a poco la situación en los campos va haciéndose más soportable; los meses van pasando uno tras otro sin que Juan quiera volver a la España Franquista. 

Cuando en septiembre de 1939 estalla la II Guerra Mundial Francia necesitará a los soldados republicanos que aún permanecen en las playas y en otros campos del interior de Francia. Los soldados republicanos se alistarán unos pocos en la Legión Extranjera Francesa, otros pocos en los Batallones de Marcha y el mayor número se alistara en las Compañías de Trabajo Militarizadas.

Juan se alista en una de estas compañías cuyo destino es la Línea Maginot. Estas compañías harán trabajos principalmente de fortificaciones cuando los alemanes invadan Francia, todas las compañías que están trabajando en la Línea Maginot serán hechas prisioneras por las tropas alemanas.


JUAN COLL VALERO
PRISIONERO EN ALEMANIA

Juan al ser hecho prisionero es llevado al campo de prisioneros alemán Stalag II- E, situado al norte de Polonia en la ciudad de Borne Sulinowo. Estará en este campo como un prisionero de guerra más, llevará el número de matrícula 28.633. Allí se encontrará con otro valenciano que llega al Stalag el mismo día que Juan y que lleva el número de matrícula anterior al de Juan, el 28.632; se llama Vicente Gallego Gil, es natural de Valencia y serán compañeros hasta que a Vicente lo asesinen en Gusen.
               
Juan permanecerá en este Stalag hasta junio de 1940, de aquí será trasladado al Stalag XII-D situado en Trier, población alemana que está situada junto a la frontera con Luxemburgo, Vicente va con él.

Pero cuando en agosto de 1940 se firme el armisticio franco-alemán, el Presidente del Gobierno Francés, Mariscal Petain, no reconocerá a los soldados españoles como integrantes del ejército francés; los alemanes informarán al gobierno franquista que tienen prisioneros españoles, Franco no querrá saber nada de ellos; contestará que no son españoles y, a partir de ese momento, los soldados españoles serán considerados apátridas.

Los nazis tienen ya decidido que serán enviados al campo de Mauthausen que es considerado como de tercera categoría, la peor. Todo aquel que llegaba al campo no lograba salir con vida del mismo. Esto los nazis lo llevarán a rajatabla pues cerca de 123.000 seres humanos serán asesinados en Mauthausen y sus campos anexos.

En el Stalag XII-D los españoles ya están separados del resto de los prisioneros. El día 22 de Enero de 1941 son llevados a la estación de Trier. Juan, junto con 774 republicanos españoles más, entre ellos Vicente, son cargados en vagones de ganado con rumbo desconocido. El viaje dura tres días. Cuando llegan a Mauthausen hay más mierda y orín en el suelo de los vagones que agua para beber. Los españoles que mueren durante el viaje son puestos en un extremo del vagón.

Al abrirse las puertas el día 25 de enero de 1941 y bajarse de los vagones, los españoles se dan cuenta que algo ha cambiado, por primera vez van a ver a los SS: los gritos, los golpes, los perros ladrando son novedad para Juan, pero lo peor está aún por venir.

Juan ingresa en la prisión XII (Trier) con el nº 28633 de Mauthausen. 

Casi al mismo tiempo de la anexión de Austria el 13 de marzo de 1938 por la Alemania nacionalsocialista, el jefe de las SS, Heinrich Himmler, y el responsable de las SS en materia económica Oswald Phol, inspeccionan las canteras de granito de Wiener Graben, cercana a la población de Mauthausen y las canteras de Kastenhof y Gusen, cercanas a la población de Gusen, que se encuentra a 5 kilómetros de Mauthausen.

Unas pocas semanas después, el 29 de abril de 1938, es fundada en Berlín la empresa "Deutsche Erd und Steinwerke GmbH" (DEST), controlada por las SS, que se encarga de la producción y economía de todos los materiales relacionados con la construcción, principalmente granito, ladrillos y tierra. Los primeros proyectos importantes del DEST son construir una gran fábrica de ladrillos en Buchenwald y Sacheesenhausen y la adquisición y puesta en funcionamiento de las canteras de piedra de Flossenburg, Mauthausen y Gusen.


JUAN COLL VALERO
EN LAS CANTERAS
MAUTHAUSEN

Las canteras de Mauthausen y Gusen eran propiedad de la ciudad de Viena, los mandos de las SS no tuvieron ningún problema en que las nuevas autoridades municipales de la ciudad Vienesa, en el mes de mayo de 1938, arrendaran a las SS la explotación de las mencionadas canteras. A su vez las SS obtenían un crédito por parte del Gobierno Alemán de 9 millones y medio de marcos alemanes para financiar las actividades del DEST. Con parte de este dinero se financiará la construcción del campo de concentración de Mauthausen.

Además de las canteras, Mauthausen también ofrecía dos características por las que se instaló allí el campo: una de ellas era que el transporte, por río como por ferrocarril, era fácilmente accesible, tanto para las personas como para los bloques de granito. A Mauthausen se podía llegar por tren desde cualquier punto de Europa. La otra era que Mauthausen se encuentra a 24 kilómetros de la ciudad de Linz, a la que quería Hitler convertir en la nueva capital austriaca en detrimento de Viena y, para ello, se pensaban construir grandes edificios y modernizar toda la ciudad, por lo que la proximidad de un campo donde la mano de obra no escasease y fuera gratuita era fundamental para llevar a cabo los delirios que Hitler quería efectuar en la ciudad de Linz.

Para los nazis cualquier prisionero del campo de Mauthausen era un ser al que había que despersonalizar, convertir en animal y, mientras existieran hasta su asesinato, ser nada más que unos simples números. Había que exterminarlos mediante la explotación y extenuación en el trabajo; la vida no significaba nada, no importaba nada. En Mauthausen los nazis unieron la muerte y los negocios cuyos beneficiarios fueron la SS y el Estado Alemán; había que asesinar a los seres humanos y convertirlos en humo, no importaba el número de los que murieran pues los prisioneros esclavos, con nueva mano fresca para trabajar, nunca faltaban. Pero al mismo tiempo que en Mauthausen el destino de los prisioneros era la muerte, había que sacarles todas las energías que aún les quedaran en sus cuerpos en el menor espacio de tiempo posible, así los prisioneros pagaran, con su trabajo inhumano y esclavizado, por una parte, los gastos que habían ocasionado al Estado Alemán, por otra, autoabastecer con su trabajo económica y administrativamente el campo donde estaban detenidos y, por último, proporcionar beneficios a los que eran sus carcelarios y verdugos.

Mautbleksen, pues, fue considerado, desde su fundación en el año 1938 hasta su liberación en el año 1945, un campo para los irrecuperables, los que llegaban al campo como prisioneros, más temprano que tarde, mediante la explotación en el trabajo, debían de morir. Los valencianos que lograron sobrevivir a la barbarie del campo de Mauthausen fue, simplemente, porque tuvieron más suerte que los que murieron asesinados. A la suerte unieron también, una voluntad férrea de sobrevivir. En Mauthausen y sus comandos ningún prisionero podía elegir el trabajo, eran los SS, los jefes de los comandos de trabajo y los Kapos quien los decidía. Cuando asignaban los prisioneros a los diferentes comandos de trabajo carecía de importancia su formación profesional o académica; cada valenciano que logra salir con vida del campo tiene una historia y una suerte diferentes.



JUAN COLL VALERO
EN MAUTHAUSEN-GUSEN

Juan va a estar en el campo central de Mauthausen hasta el día 8 de abril de 1941; prácticamente estará en lo que se denomina el período de cuarentena y trabajará un poco en la cantera de Mauthausen. Pero si las condiciones de vida en Mauthausen eran totalmente esclavizadas, en el destino de Juan, el campo de Gusen, las condiciones de vida serán aún peores. No sabe que le quedan 8 meses de vida. 

Juan llegará a Gusen el mismo día que sale de Mauthausen, el 8 de abril de 1941.

Allí Juan pasará de llamarse el 3643 a llamarse el 12158. Su amigo Vicente saldrá ese mismo día también para Gusen, no sabe que le queda mes y medio de vida, el día 31 de mayo de 1941 lo asesinaran. El día 8 de abril de 1941 llegaron 35 valencianos al campo de Gusen. No sobrevivirá ninguno.

Gusen se encuentra situado a unos 5 kilómetros del pueblo de Mauthausen. Sin lugar a dudas cualquier cosa que signifique sadismo, crueldad, sufrimiento, asesinatos, vejaciones, torturas, castigos, palizas,... en Gusen era lo corriente. Ni el campo central de Mauthausen, ni ninguno de sus campos anexos, jamás superaron el exterminio de Gusen. Como lo denominan los deportados y historiadores: Gusen es, simplemente el infierno. La muerte iba mucho más deprisa.

El mayor número de republicanos de la Comunidad Valenciana, como del resto del estado español, que mueren asesinados en los campos de concentración y exterminio nazis se da en el campo de Gusen. Baste decir que de los 366 Republicanos valencianos que son asesinados en el complejo del campo de Mauthausen mueren en Gusen 218 en el año 1941; 73 en el año 1942; 3 en el año 1943; 3 en el año 1944 y 1 en el año 1945; lo que da un total de 298.

Sobrevivir a Gusen fue casi imposible para todos aquellos que les tocó trabajar en sus canteras. Los valencianos que se salvaron fue bien porque trabajaron en algunos de los trabajos internos del campo, bien porque estuvieron bajo la protección de alguno de los cabos de las canteras. Si la cantera de Mauthausen era un infierno, las de Gusen les sobrepasaban en brutalidad; el año 1941 fue el de mayor exterminio para los republicanos españoles incluyendo dentro de ellos a los valencianos. La esperanza de vida en Gusen se situaba en torno a los seis meses, el peso de los prisioneros rondaba los 45 kilos.

Los primeros Republicanos Españoles llegaron al matadero de Gusen el día 24 de enero de 1941. A los dos días empezaron a morir los primeros españoles. El trabajo primero que se les encomendó fue construir un muro que diera la vuelta al campo, alrededor del que había de alambre de espino electrificado. El principal comando de Gusen y el que más muertos causo a los republicanos valencianos fue el comando de la cantera de KASTELHOFEN, era la más grande de todas las canteras de Gusen y la que mayor número de deportados tenía.

El cabo más sangriento para los españoles de esa cantera fue un alemán llamado "el tigre"; los españoles le llamaban así porque se distinguía de todos los demás por su brutalidad y sadismo con todos los deportados que estaban bajo sus órdenes. Una de las distracciones que más le gustaba era hacer apuestas de cigarrillos con otros cabos de Gusen a ver quién era capaz de matar más deportados en un día.

Juan trabajó en la cantera de KASTELHOFEN. Cuando hubo una mayor mortandad de republicanos valencianos fue en el año 1941; el trabajo consistía en ir descubriendo la piedra de la cantera quitando la tierra que la tapaba. Con esta tierra se construyó la explanada principal del campo. Posteriormente se fue arrancando la piedra a costa de un gran número de vidas. El enemigo principal que tenían los deportados aparte de la brutalidad y el sadismo de los cabos, la falta de alimentación y la escasez de vestuario (muchos deportados trabajaban descalzos), era el clima infernal tanto en invierno como en verano que los deportados tenían que soportar; da igual que nevara, lloviera o hiciera un calor infernal, el trabajo en la cantera no se podía parar.

En esta cantera además de todo el sufrimiento que tenían que soportar los prisioneros había también un comando de castigo, estaba dirigido por un alemán llamado Max. En este comando de castigo iban a parar todos los prisioneros que llegaban a Gusen con la indicación de eliminarlos con rapidez, o bien aquellos prisioneros que en el campo de Gusen habían tenido algún problema con alguien que los mandara como jefes de barraca, cabos o SS.

Juan nunca pudo tener ningún tipo de tranquilidad en Gusen, cuando se llegaba a la barraca con la intención de descansar de la agotadora jornada de crueldad, palos y sufrimiento, se descansaba en el camastro siempre en compañía de uno incluso dos prisioneros, era tal el agotamiento que no importaban los piojos, ni las escasas cinco horas que tenían para dormir, ni que otro prisionero te pisara si salía por la noche al aseo, ni el olor nauseabundo a suciedad y sudor que había dentro de la barraca, no importaba nada, solo querían estar acostados para tratar de recuperar, sin saber de dónde podía salir, algo de fuerza para sobrevivir al día siguiente, pues otra dura y agotadora jornada les esperaba. Sólo el miedo a la muerte que siempre les estaba rodeando les hacía a veces conciliar el sueño. Pero los SS en Gusen no podían consentir que los prisioneros tuvieran un mínimo de descanso aunque solo fuese de cinco horas, entonces ideaban situaciones para destrozar ese descanso:

En Gusen uno de los métodos que más se utilizo era el despertar a los prisioneros a cualquier hora y revisarles si tenía suciedad en su cuerpo, principalmente en los pies. Los prisioneros que no pasaban las pruebas eran sacados a la plaza donde se desarrollaba el recuento y tenían que esperar en posición de firmes, no importando la temperatura que hiciera, hasta el recuento diario que se realizaba todos las mañanas antes de ir al trabajo.

Los prisioneros de los pies sucios que morían por la noche no eran sacados de la plaza hasta que el recuento de la mañana se había llevado a cabo. En las fichas de defunción se les ponía muerte por causa natural.

Otra forma de distraerse los SS por la noche era, cuando llovía torrencialmente, los prisioneros de las barracas que elegían eran obligados a desnudarse por completo y los sacaban a la plaza de recuento, no importando ni la temperatura ambiente, ni la temperatura del agua. Los mantenían en posición de firmes mientras duraba la tormenta; cientos de prisioneros murieron a consecuencia de la congelación que esa ducha les proporcionó.

En Gusen lo que significaba la muerte segura, que es lo que le ocurrió a Juan, era si caías enfermo o tenías algún accidente en el trabajo y te tocaba ir a la enfermería. Estaba en las barracas n° 27, 28, 29, 30, 31 y 32, en ellas se encontraban todos los prisioneros cuyas condiciones físicas les hacía imposible realizar cualquier trabajo.

El método que aplicaban los doctores de las SS en la enfermería era muy sencillo: como la enfermería estaba a rebosar todos los días y cada día que pasaba el número de enfermos aumentaba considerablemente, la cuestión era simple, había que asesinar todos cuantos prisioneros fueran necesarios para que la enfermería no tuviera problemas de falta de espacio.

Daba igual que fueran 100 o 300 prisioneros los que se mataran diariamente, todos morían por causas naturales o por ataques cardíacos. A Juan, cuando ya no tenía ninguna energía en su cuerpo, lo ingresaron para asesinarlo en la enfermería. No solían durar más de una semana. En su pueblo natal estaban preparando, en la postguerra española, la navidad del año 1941, sin saber sus familiares donde se encontraba Juan. El día 20 de diciembre de 1941 Juan era asesinado en la enfermería de Gusen.

Ese mismo día asesinaban a tres valencianos más, naturales de Montanejos, Xátiva y Valencia. En el mes de diciembre de 1941 los nazis asesinaron a 60 valencianos en el campo de Gusen.

A Juan, como al resto de republicanos españoles, lo asesinaron de alguna de estas formas: eran sacados de la enfermería y llevados a una especie de bañera donde pegándoles en las piernas hasta caerse, un kapo o un SS, les pisaba la cabeza hasta que se ahogaban.

Si los nazis tenían mucha prisa, simplemente les disparaban un tiro en la nuca. Había también una última forma de asesinar era la aplicación de una inyección de benzina en el corazón.

El día que lo asesinaron, Juan tenía 29 años y hacia 11 meses que había entrado por la puerta del campo de Mauthausen.

Tuvieron razón los nazis cuando al llegar al campo de Mauthausen y en el discurso de bienvenida les dijeron a los 775 españoles que formaban ese día en el patio de revistas "aquí habéis entrado por la puerta" y señalándoles la chimenea les decían "por allí es por donde saldréis".

De los 7165 republicanos españoles que fueron deportados a Mauthausen, 4800 salieron por el humo de la chimenea.

Ficha de Juan Coll Valero en el CENTRO DOCUMENTAL DE LA MEMORIA HISTÓRICA (SALAMANCA, ESPAÑA)

Las baldosas de la memoria inmortalizan las 21 víctimas del Camp de Turia en los campos nazis.

Levante-EMV


La Conselleria de Calidad Democrática inmortalizaba el 18 de febrero en las baldosas de la memoria los nombres de 21 víctimas de los campos de concentración y exterminio nazis, naturales de la comarca valenciana del Camp de Túria, para reparar su memoria y dejar constancia de sus historias, en el 75º aniversario de la liberación de los campos de concentración nazis. Entre ellos a Juan Coll Valero (l’Eliana, 1912 –  Mauthausen, 20 de diciembre de 1941).

Recogía la "Baldosa de la Memoria" de Juan Coll Valero, de la mano de Rosa Pérez Garijo Consellera de Participació, Transparència, Cooperació i Qualitat Democràtica, su sobrino Andrés Andrés Coll, hijo de Concepción Coll hermana pequeña de Juan. 


18 de febrero de 2020


Salva Torrent

Alcalde de L'Eliana

Este matí hem assistit en Bétera a l’acte de lliurament de “les pedres de la memòria” en homenatge als 20 veïns del Camp de Túria assassinats en els camps de concentració nazis.

Juan Coll Valero va ser un elianer que va morir al camp de concentració de Gusen un 20 de desembre de 1941 per defensar la llibertat enfront del franquisme i el nazisme.

Des de l’Ajuntament estem treballant perqué la seua memòria quede per sempre al nostre poble. Proximament tindrà un racó al nostre parc municipal on podrem recordar-lo per sempre.





Referencias documentales




jueves, febrero 20, 2020

Crónica de L'Eliana. Juan Coll Valero


Crónica de L'Eliana

Juan Coll Valero 
(l’Eliana, 1912 –  Mauthausen, 20 de desembre de 1941)

La Guerra Civil va ser el pròleg de la II Guerra Mundial.  La historia de l’elianenc  Juan Coll Valero dona testimoni d’aquesta afirmació.  Ell és un dels 4.800 republicans espanyols assassinats al camp de concentració nazi de Mauthausen, en Austria, una fábrica de la mort formada por varios camp son foren exterminats prop de 123.000 persones. Açò se sap des de fa poc. Els seus quatre germans Mercedes, Conxa, Vicent i Miguel Coll Valero (aquest últim es el únic que encara viu) no conegueren fins molts anys després la raó per el que el seu Juan no torná mai del front.

L’esclat de la Guerra Civil sorpren a Juan amb 24 anys. Soldat de l’exèrcit republicà, estaba de xofer d’un oficial, amb el que creuà la frontera de França. Estigué en la Batalla de l’Ebre i empentat cap arrere per la posterior ofensiva franquista sobre Catalunya, anà retrocedint fins als Pirineus. El govern francés tractà als espanyols pitjor que si foren delinqüents i  les internà en camps de concentració. L’única eixidà que els donà va ser obligar-los, baix l’amenaça d’entregarlos a Franco, a alistar-se en la Legió extranjera o en Companyies de Treball Militarizades. Juan s’incorporà a una d’aquestes últimes i l’enviaren a construir les fortificaciones de la Línea Maginot, el complex de búnkers amb els que els francesos pensaven parar a Hitler.

Juan va ser un dels milers de presoners espanyols que feren els nazis en la seua ofensiva rellamp sobre París. Franco, quan els alemanys li preguntaren què feien amb ells, els sentèncis a mort al respondre que no hi havia espanyols a França. A partir d’ahí els nazis els considerarien apàtrides i els enviarien als pitjors acamps de concentració.

Juan arriba a Mauthausen el 25 de gener de 1941. El missatge de benvinguda que els donaven els botxins de la SS als “rojos espanyols”, com així els nomenaven, era aterrador. “Heu entrat per la porta, pero eixireu per allí”, deien apuntant amb el dit els fumerals dels forns crematoris. Al nostre veí li esperaba el pitjor destí posible ja que el 8 d’abril va a ser traslladat al subcamp de Gusen, l’infern de l’infern de Mauthausen. Allí només resistiría 8 mesos.

Morts al front, l'Eliana 1936-1939 (1 de Novembre de 2008)

Centre d'Estudis Locals de l'Eliana


Juan Coll Valero (L'Eliana, 1912 - Mauthausen, 20 de diciembre de 1941)

La Guerra Civil fue el prólogo de la II Guerra Mundial. La historia del elianero Juan Coll Valero da testimonio de esta afirmación. Él es uno de los 4.800 republicanos españoles asesinados en el campo de concentración nazi de Mauthausen, en Austria, una fábrica de la muerte formada por varios campo son fueron exterminados cerca de 123.000 personas. Esto se sabe desde hace poco. Sus cuatro hermanos Mercedes, Concha, Vicente y Miguel Coll Valero (este último es el único que aún vive) no conocieron hasta muchos años después la razón por lo que su Juan no volvería nunca del frente.

El estallido de la Guerra Civil sorprende a Juan con 24 años. Soldado del ejército republicano, estaba de chófer de un oficial, con el que cruzó la frontera de Francia. Estuvo en la Batalla del Ebro y empujado hacia atrás por la posterior ofensiva franquista sobre Cataluña, fue retrocediendo hasta los Pirineos. El gobierno francés trató a los españoles peor que si fueran delincuentes y las internas en campos de concentración. La única salida que les dio fue obligarlos, bajo la amenaza de entregarlos a Franco, a alistar en la Legión extranjera o en Compañías de Trabajo militarizadas. Juan se incorporó a una de estas últimas y lo enviaron a construir las fortificaciones de la Línea Maginot, el complejo de búnkeres con los que los franceses pensaban parar a Hitler.

Juan fue uno de los miles de prisioneros españoles que hicieron los nazis en su ofensiva relámpago sobre París. Franco, cuando los alemanes le preguntaron qué hacían con ellos, los sentencia a muerte al responder que no había españoles en Francia. A partir de ahí los nazis los considerarían apátridas y los enviarían a los peores acampa de concentración.

Juan llega a Mauthausen el 25 de enero de 1941. El mensaje de bienvenida que les daban los verdugos de la SS a los "rojos españoles", como así los nombraban, era aterrador. "Ha entrado por la puerta, pero salía por allí", decían apuntando con el dedo las chimeneas de los hornos crematorios. A nuestro vecino le esperaba el peor destino posible ya que el 8 de abril va a ser trasladado al subcampo de Gusen, el infierno del infierno de Mauthausen. Allí nada más resistente 8 meses.

Muertos en el frente, l'Eliana 1936-1939 (1 de Noviembre de 2008)
Centro de Estudios Locales de l'Eliana

Las baldosas de la memoria inmortalizan las 21 víctimas del Camp de Turia en los campos nazis.

La Conselleria de Calidad Democrática inmortalizaba este martes en las baldosas de la memoria los nombres de 21 víctimas de los campos de concentración y exterminio nazis, naturales de la comarca valenciana del Camp de Túria, para reparar su memoria y dejar constancia de sus historias, en el 75º aniversario de la liberación de los campos de concentración nazis. Entre ellos a Juan Coll Valero (l’Eliana, 1912 –  Mauthausen, 20 de diciembre de 1941).